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Noticias Entrevista a José Eduardo López-Espejo, presidente de ADECA (domingo, 01 de julio de 2012)

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Acaba de renovar mandato al frente de la Asociación de Empresarios de Campollano (Adeca). Un compromiso en un momento complicado. Pese a todo a José Eduardo López-Espejo no le asustan las dificultades y confía en que el mayor parque empresarial de la Región salga de la mejor manera posible de la crisis.

- La Junta Directiva de Adeca acaba de renovar su compromiso para los próximos cuatro años, ¿qué confía en aportar en este nuevo mandato?

Creo que es el momento de dar un impulso importante a la asociación porque lo requiere el momento y las circunstancias. Ahora más que nunca necesitamos dar un verdadero servicio de calidad y atender las necesidades de los empresarios, una inmensa mayoría estamos pasándolo muy mal y sufriendo mucho. Ahora es cuando de verdad tiene que cobrar sentido una asociación. Ahora es cuando un empresario debe sentir que tiene una asociación para que le eche una mano en la medida de las posibilidades de ésta. Debe darle respuesta o al menos asesorarle, escucharle y apoyarle, porque muchas veces nos sentimos muy solos.¿Hasta cuando estará al frente?, ¿Será su último mandato?Yo ya estoy jugando la prórroga. Siempre he pensado que un representante empresarial tiene su momento, su edad, y tiene sus circunstancias personales que le llevan a dar ese paso. En mis valores esas circunstancias son el momento en el que, por tu juventud o por tu idealismo, piensas que puedes hacer cosas por los demás y que haciéndolas nos podemos beneficiar todo y puedes engrandecer una parcela y un entorno en el que te desenvuelves. Y eso hay que aprovecharlo cuando se produce. Después eso se va diluyendo y pasa. Hay que saber en ese momento dar el relevo. Y en eso es en lo que creo. Mi tiempo se agota, se ha agotado ya. En este mandato tengo que encontrar el relevo de Adeca. No voy a permanecer ahí, ni voy a perdurar toda la vida.Necesidades- ¿Las empresas de Campollano tienen unas necesidades diferentes de las del resto de empresarios?, ¿Afrontan de forma diferente la crisis?- No, aunque es cierto que Campollano tiene sus particularidades. Una de ellas es que es multisectorial. Y dentro de ser multisectorial el entramado que existe no se diferencia mucho del resto de Castilla-La Mancha y de España en cuanto a tamaño. Somos todos pymes y micropymes y empresas familiares en un 90%, no hay mucha diferencia. Aunque en Campollano ese porcentaje es algo más alto. Hay más porcentaje de pymes y micropymes. Esas dos circunstancias, el que sea un área empresarial multisectorial de empresas de estas características ha hecho que, a pesar de la dureza de la crisis, estemos aguantando mejor. Hay un ejemplo claro. Si Campollano hubiese sido monosectorial, como ha pasado en la zona de La Sagra, por ejemplo, sucedería lo que ha sucedido allí. Es decir, hay zonas que dependían de un solo sector que ha desaparecido y se ha cerrado absolutamente todo. Eso no ha sucedido en Campollano. Y eso nos ha ayudado.

- ¿La falta de financiación sigue siendo el principal problema?

- Lo primero que hace falta es que llegue de una vez, y de verdad, la financiación. Si no llega financiación estamos muertos, no tenemos viabilidad ni futuro porque es el oxígeno que necesitamos para que la empresa pueda seguir funcionando. Hay pocas empresas en las que el 100% de sus recursos correspondan a fondos propios. Para que una empresa tenga un buen funcionamiento necesita para tener un buen funcionamiento en el entorno de un 60 o un 70% y luego su tesorería normal. Si no llega esa financiación lo vamos a pasar muy mal. Respecto a las medidas que ha adoptado el Gobierno para inyectar 100.000 millones a la banca, espero que ese dinero no se quede en los bancos. Y que n se quede en solucionar los problemas que tiene la banca o vayan al sector público, que es otro riesgo que ha sucedido ya. Se nos ha olvidado ya que hace unos años que el Gobierno realizó una inyección importante a la banca de dinero que se supone que debería haber llegado a las pymes y micropymes y que no llegó. Se quedó en compra de deuda pública a la banca. Pero hay otras muchas necesidades. Acabamos de terminar un estudio que hemos hecho con el patrocinio de Fundación Caja Rural y hemos analizado las necesidades existentes y el nivel formativo que tenemos en Campollano.

- Y, ¿cuál es el nivel de formación?

- Sorprende. El nivel formativo presenta muchas carencias. El nivel de competitividad de este país tiene muchas deficiencias que tenemos que mejorar. Una de ellas es la formativa y otra de ellas es la carga fiscal que tenemos los empresarios. Sobran leyes para que una empresa pueda ser competitiva. También hay que tener en cuenta el coste de la energía. Hay muchos factores que tenemos que cambiar si de verdad queremos ser competitivos.

- El pago a proveedores por parte de la administración, ¿se está notado en Campollano?, ¿Había muchas empresas afectadas?

- Parece que ha llegado ya la inyección del cobro de las facturas correspondientes al Ayuntamiento. En Campollano no creo que hubiese mucho, pero sí que se ha notado en la economía local que hay algo más de alegría, que fluye algo el dinero.

- En la última asamblea abogó por mejorar los servicios que prestan, ¿cuáles y en qué sentido?

- En Adeca tenemos que prestar servicios de valor añadido. Servicios que valore el empresario. Creo que ya se ha acabado el tiempo de dar cursos de medio ambiente o de internet. Tenemos que dar formación de nivel. Hay que dar un buen asesoramiento jurídico y también fiscal o en temas de estrategia. Una pequeña empresa, por su volumen, no puede tener determinados servicios por sí sola. No puede tener un departamento de marketing, financiero, de formación o fiscal. Para esas lagunas que, por tamaño y volumen de empresa, no pueden llegar a cubrirse, pues hay que intentar dar una respuesta. Eso se comparte a través de servicios que te puede prestar una asociación. Y luego también hay otro tipo de servicios externos. Tenemos que tener un parque empresarial con imagen, como creo que hemos conseguido en los últimos años cambiando la fisonomía de Campollano. Se nos ha olvidado cómo estaba la que hoy es la Avenida de Gregorio Arcos. La carretera de Madrid dividía el parque empresarial en dos zonas separados y el único acceso era un puente por debajo del cuál había que cruzar. No somos conscientes de los cambios que se han producido tanto en comodidad como en cuanto a imagen. Cualquier visitante que viene a localizarnos y cualquier ciudadano ve ahora una entrada digna con empresas.

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